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PARQUE NACIONAL HUMEDADES DEL OZAMA

Humedades del Ozama

El remanso del Río Ozama conforma el segundo sistema de humedal más grande e importante del país, después del Bajo Yuna. Opulenta naturaleza, en un ambiente que se respira tranquilidad, en un ambiente acariciante, matizado por su verdor y heterogeneidad en sus especies.

Este espacio de 47.72 kilómetros cuadrados, cuenta con un sendero interpretativo con una envergadura de 27 kilómetros de largo, empalmada a la Laguna Manatí, en La Victoria, ubicado en el Cachón de la Rubia, en el municipio Santo Domingo Este. Colindante a su entorno, el visitante puede encontrar al Parque Ecológico Las Malvinas y la Islita de Esperanza, en la confluencia de los ríos Ozama e Isabela.

Sus cuatro lagos principales son La Enea, Manatí, Flamenca y Rincón Clara. La serenidad de sus aguas invita a su descubrimiento.

La Laguna Manatí, ubicada al norte de la comunidad de La Victoria, cuenta con un cauce fluvial de 1.2 kilómetros, es sólo la segunda más grande laguna localizada en ambos márgenes del río Ozama. Su nombre proviene de cuando en antaño el Ozama hacia sus grandes avenidas, los manatíes podían recalar y llegar hasta esta zona.

El Cachón de La Rubia es el balneario más concurrido en el municipio Santo Domingo Este. En su demarcación fue creado el Bosque de la Mujer, con la peculiaridad que todos los arboles sembrados allí llevan nombre femenino (mara, ceiba o anachuita).

La Islita de la Esperanza, centro de confluencia de los ríos Ozama e Isabela, apenas un kilómetro de largo, ha demostrado su potencial como atractivo turístico de la ciudad.

Las Malvinas, ubicada en Villa Mella, en la margen occidental del río Isabela, y casi mirando sobre la Islita de la Esperanza, atrae al público con sus senderos, paisajes y copiosa vegetación, empujándolos hacia la exploración.

Reserva ecológica paradisiaca por su riqueza y belleza en flora y fauna, con más de 120,000 plantas; principalmente caoba, mara, roble, corazón de paloma, ceiba y capa. Moradores de zonas aledañas han aunado esfuerzos en pro de la preservación de sus reservas acuíferas y, hoy en día, las riberas de los cuerpos de agua en su periferia permanecen libres de contaminación humana.

Juega un papel fundamental comprendiendo el Cinturón Verde, protector de la estabilidad ecológica y climática de la ciudad. Es considerado como un humedal de importancia internacional, por sus inimitables características, propias de las Antillas. El área protege importantes ecosistemas pantanosos, destacándose la única población de cocodrilo Americano (Crocodylus acutus) existente en la isla, así como importantes poblaciones de aves nativas, migratorias y otras especies amenazadas, como las iguanas (Cyclura ricordi y C. cornuta) y las tortugas de agua dulce.

Interminables llanuras conducen al paraje La Ceiba, poblado pintoresco repleto de humildes casitas hechas en madera de palma, pintadas en primorosos colores. Atractivos tonos rosados, amarillos, azules y verdes pasteles, acentuados con franjas blancas, dándole un sobrio toque tropical.

Escape la urbe para una oportunidad de asistir a un majestuoso paisaje suburbano, verde refugio de aves endémicas y migratorias. Suspire aire fresco a escasos kilómetros de la ciudad. La gracia de un humedal es el racimo de lagunas de todos los tamaños que borden el río que invitan a todo tipo de actividades de ocio. Fastuoso hábitat copulado por patos, garzas de ríos y grises, yaguasas, zaramagullones y carraos. Se concentran entre los meses de noviembre a abril, cautivando al espectador con su esplendorosa acrobacia.

Reposando bajo una ceiba centenaria y la exuberante naturaleza circundante, es el escenario idóneo para emprender una aventura. Practique senderismo; recorra su terreno verdinegro a bicicleta; tome un relajante paseo en bote, deleitándose en sus rozagantes costas y la espesura de su follaje. Lugar ideal para hacer investigación científica. Abarrotado por familias que buscan sencillamente retozar sobre su herbazal, compartiendo un divertido picnic.

Cómo llegar: Siguiendo la Carretera Mella, doblando a mano izquierda 500 metros después de la entrada de la Base Aérea.

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